España y se adapta a las nuevas tecnologías

España y se adapta a las nuevas tecnologías
15 octubre, 2018

Es imposible que pretendamos ser eficaces y eficientes con sistemas y técnicas de trabajo que eran más propios del pasado. Esa es la premisa que se maneja en la actualidad en el interior de las grandes empresas españolas y europeas. Lo que antes tardaba en completarse días ahora solo es cuestión de un par de horas, si no menos. Los avances tecnológicos que se han producido especialmente en los últimos 15 años han cambiado la manera de trabajar una auténtica barbaridad. Adaptarse a esos cambios es sinónimo de éxito.

La tecnología es, desde luego, la mejor compañera de viaje para muchos emprendores y empresarios, sin importar el tamaño de las empresas que manejen. Disponer de los mejores sistemas es una auténtica garantía y no cabe duda de que es la diferencia primordial entre el éxito y el fracaso. Los ejemplos de empresas que se han venido abajo como consecuencia del uso de sistemas y técnicas obsoletas se cuentan por miles y miles en el interior de nuestras fronteras. Evitar esa situación es el principal objetivo de las empresas que actualmente siguen en pie.

Las empresas españolas están decididas a dar un vuelco en materia tecnológica. España ha sido, hasta ahora, un país que se ha encontrado un puntito por debajo de sus competidores más directos en Europa en lo relativo a la tecnología. Eso se ha notado en lo que respecta a su productividad y su capacidad. Pero eso está cambiando. Según ha indicado el portal web Observatorio RH, las empresas españolas se encuentran en un momento en el cual están apostando por las nuevas tecnologías con el firme objetivo de optimizar la productividad.

Otro portal web, en este caso Expansión, informaba, en el mes de mayo del año pasado, que las empresas españolas se encontraban en un momento de transformación digital. El 56% de los directivos, según informaba el mismo artículo, consideraba que el grado de informatización y tecnologización de sus empresas era alto, lo cual refleja que en España estamos comenzando a trabajar correctamente para equipararnos al resto de los países europeos de primer nivel. Solo así podremos mejorar los números de países como Alemania, Francia, Gran Bretaña o Italia.

Las empresas españolas ya se han puesto a trabajar de lo lindo para tratar de equipararse al reto de empresas europeas que tradicionalmente han contado con una ventaja tecnológica que nos ha impedido aproximarnos a ellas. Desde E-Ingenia nos aseguran que esas desventajas en las que se ha visto envuelta España están muy cerca de ser historia. Nuestro país está a punto de equipararse al resto de Europa en materia digital y tecnológica y ahora es el momento de comenzar a competir, por fin, en igualdad de condiciones al resto.

Adaptarse rápido y de un modo seguro es fundamental

Es lógico que, tras una etapa de cambios, se necesite un periodo de adaptación para asimilarlos. Es por eso por lo que conviene no tener prisa por equipararse al resto. Sabemos que, tarde o temprano, lo vamos a conseguir. No volverse loco y no perder la cabeza será fundamental una vez llegados a este punto. La paciencia es la mejor amiga de la ciencia… pero también de la tecnología. Si somos pacientes, seguro que conseguimos empaparnos de todos los nuevos ámbitos a los que vamos a tener acceso gracias a la tecnología. Así es como mejor y más rápido creceremos.

Es mejor adaptarse poco a poco y bien que adaptarse rápido y mal. Está científicamente comprobado que quien se decanta por la segunda opción termina perdiendo porque luego es incapaz de dar respuesta a muchas de las situaciones que se le van presentando. Una persona o una empresa que se va adaptando de un modo constante y no de cualquier manera sabrá, casi con total seguridad, poner todos los medios para garantizar que los beneficios e intereses de la compañía se cumplan a rajatabla.

Es evidente que, pasado un tiempo, todos tendremos que manejar las nuevas tecnologías de un modo rápido y eficaz. Para entonces, es posible que ya existan otras tecnologías que hagan que el mismo trabajo que estemos haciendo se pueda realizar de un modo todavía más sencillo. Es lo que tiene el mundo en el que nos estamos metiendo: estamos en una constante evolución, en un constante aprendizaje. Quien aprende de un modo continuado aprende el triple.