Calzado español, calzado de calidad

Calzado español, calzado de calidad
17 abril, 2018

España siempre ha sido un país de calzado, más concretamente Elche y sus alrededores, en Alicante, y sin embargo un gran porcentaje de la población tiende a comprar calzado importado de países como China, Taiwan y Vietnam, pero ¿por qué? En una reciente encuesta fue el valor económico el que dio luz a esta pregunta pero, ¿realmente hay tanta diferencia entre el coste de un zapato fabricado aquí y otro fabricado en china? Pues todo depende de la marca y de dónde la compremos.

El zapato confeccionado en estos países asiáticos puede ser tan bueno como el español, pero entonces el precio del mismo ya no tiene gran diferencia, de hecho podrían ser incluso más caros debido al alto coste del transporte o envío. Eso viene a significar que el zapato “barato” que se vende en España fabricado en China no es, precisamente, el que mayor calidad tiene. Lógicamente, por ende, su precio es más económico. Debemos tener en cuenta que el salario que se les paga a los trabajadores allí es muy inferior al nuestro, y si a eso le sumamos que los materiales que han utilizado no son especialmente buenos, obtendremos un coste realmente bajo en ese calzado, un coste que, aunque le sumemos transporte, seguirá siendo muy inferior al de un calzado “made in Spain” de calidad.

Si dejamos a un lado las grandes firmas españolas y nos dedicamos a ver los precios del mercado nacional en tiendas de marca blanca o de firmas poco conocidas, podremos ver que hay calzado de piel y de materiales muy buenos a precios bastante asequibles. Hablamos, de media, de unos 25-30 euros aproximadamente, lo que no está nada mal, pero lógicamente no son los 15 que te puede costar un zapato taiwanés. Ahora bien ¿merece la pena?

La ergonomía de nuestro pie nos obliga a utilizar un calzado óptimo para el mismo y si no lo hacemos corremos el riesgo de sufrir graves problemas. Dicho esto he de añadir que estoy segura de que habrán voces levantando el volumen y gritando que eso mismo ocurre con los tacones y que aun así los llevamos, pero hay que puntualizar algo, quien lleva tacones es porque quiere, conoce sus consecuencias y decide seguir haciéndolo y, además, no es lo mismo llevar un tacón rígido clavado de mala manera a una suela fina que llevar un señor tacón, flexible y cómodo. Pero, al igual que antes, el segundo cuesta casi el doble que el primero. ¿Por qué? ¿Es que no podemos fabricar zapato económico aquí, en España? Pues por supuesto que sí, pero a coste de ¿qué?

Las fábricas de calzado de Elda y Elche son conocidas en el mundo entero por su calidad y si empezamos a fabricar calzado con materiales y textiles de plástico empezaremos a perder la imagen que caracteriza al zapato español, además de que también estaremos contribuyendo a provocar dolencias entre la población.

Los niños, los más perjudicados

Por regla general, la población infantil suele ser la más perjudicada (al igual que la población más anciana) pues sus pies están en continuo crecimiento y obligarles a llevar un calzado no ergonómico puede provocar que el pie acaba adoptando una mala postura y, por ende, el menor tenga una mala pisada. Puede parecer que esto no tiene demasiada importancia pero una mala pisada trae consigo daños irreparables en nuestro cuerpo: dolor lumbar, desviación de la cadera, sobrecargas en músculos tras caminar un rato (como los hémelos), etc.

Tal vez, debido a ello, el calzado infantil sea el que menos se compra a estos países asiáticos. Parece ser que cuidamos mucho más de la salud de nuestros hijos que de la nuestra propia aunque ambas sean importantes. Andandito, la conocida tienda online de calzado infantil, sólo vende marcas españolas con certificación de garantía para asegurar a los padres que compran su calzado que sus hijos obtendrán un calzado ergonómico, adaptable y, por supuesto, a la moda, y esto es así porque asegura que esta es la única forma que ha encontrado de vender calzado económico seguro y de primera calidad, pues todo lo que encuentra fuera de España es, o demasiado caro, o demasiado malo.

Esto viene a demostrar que el calzado español no ha perdido comba, de hecho las últimas noticias al respecto vienen a demostrar que estamos más presentes que nunca fuera de nuestras fronteras y, sin embargo, gran parte de la población sigue prefiriendo comprar un calzado no seguro a cambio de un ahorro que varía entre los 5 y los 15 euros de media.