Como decidir la impresora perfecta para la oficina

Como decidir la impresora perfecta para la oficina
31 enero, 2018

Cuando abre un negocio nuevo existen una serie de elementos que no pueden faltar en cualquier oficina. Y no, por mucho que queramos, no nos estamos refiriendo al gatito que compramos en los chinos y que mueve la mano, y que además de ser gracioso, atrae la fortuna. Nos estamos refiriendo a los elementos de funcionamiento de la empresa.

Cada empresa tiene unas necesidades, pero comentábamos, en cualquier oficina debe de haber escritorios, ordenadores y cómo no, impresoras. Si, es imprescindible disponer de impresora hoy en día, a pesar de que se tenga que evitar realizar copias innecesarias en papel para evitar malgastar papel y con ello la tala indiscriminada de árboles.

Pues bien, elegir una impresora nunca es fácil, y solo hace falta hacer una pequeña búsqueda para ver la cantidad de marcas y modelos que existen. Y no solo hablamos de impresoras tradicionales, también estamos refiriéndonos a impresoras conectadas a TPV o a otros sistemas de impresión de hojas en A3 o incluso vinilos.

La competencia en este campo es muy grande, pero antes de elegir el modelo hay que hacerse una pregunta importante, elegir una impresora láser o por inyección. Esta pregunta puede parecer una tontería, pero ni mucho menos, ya que estos modelos de impresoras tienen importantes características que las diferencian, y que pueden influir en los costes a largo plazo.

En qué fijarse para decidir

En primer lugar, las impresoras de inyección funcionan pulverizando tinta sobre el papel. Tienen un cabezal de impresión con muchas diminutas boquillas que esparcen la tinta sobre el papel. Para ello, utilizan dos cartuchos que contienen el líquido, uno para la tinta negra, y otro para la tinta de color, formada por los colores primarios, cian, magenta y amarillo.

Como media, una impresora de inyección de tinta puede imprimir unas 100 copias antes de que sea necesario recargar o cambiar alguno de sus cartuchos. Además, aceptan varios tipos de papel y se pueden encontrar versiones en las que se incorporan escáneres añadidos a la propia impresora

En segundo lugar, la impresora láser destaca porque su funcionamiento es parecido al de una fotocopiadora. Vamos a explicarlo de una forma sencilla: el aparato contiene un tóner con tinta, no cartuchos; esta tinta está formada por pigmentos que han sido triturados y convertidos en polvo, un poco aceitoso.

El proceso de impresión consiste en que un láser graba en un cilindro fotosensible el contenido que debe copiar mediante una carga electroestática. Este cilindro pasa por el depósito del tóner, los pigmentos se le pegan, y cuando el papel llega y entra en contacto con el cilindro, el polvo le “cae” como si fuera una lluvia de tinta. Un rodillo con calor fija definitivamente la tinta al papel.

En cualquier caso, estas impresoras no tienen por qué comprarse, sino que se pueden realizar contratos de renting sobre ellas. Precisamente, esto es lo que hace la empresa M 7, una empresa que empezó vendiendo máquinas de escribir y que se ha adaptado a las nuevas tecnologías, ofreciendo servicios de gestión, implantación, mantenimiento y asesoramiento personalizado a sus clientes.