La fibra de carbono, un gran avance para el mundo de la competición

La fibra de carbono, un gran avance para el mundo de la competición
26 enero, 2018

En el mundo de la competición todo está medido a la máxima expresión y es que cada milésima de segundo cuenta y es fundamental para tratar de conseguir los resultados que se esperan y por los que se trabaja durante cientos de horas a lo largo de cada año, bien sea desde el propio terreno donde se produzca la competición, desde la fábrica donde se diseña y se ensambla cada producto o desde la empresa de alguno de los proveedores. Por estos y otros motivos, cada equipo trata de aliarse con los mejores desarrolladores y creadores de cada producto y este concepto lo vemos claro con Polymec, que, desde su fábrica en Murcia, son líderes en la fabricación de perfiles en distintos materiales, entre ellos, como no, la fibra de carbono, por lo que grandes empresas ligadas a la competición se fijan cada año en ellos.

La fibra de carbono, tal y como os hemos ido adelantando en la introducción, lleva años formando parte esencial en el mundo de la competición y es que desde su introducción hace ya unos cuantos años, su uso se ha ido generalizando y estandarizando por parte de todos los equipos, hasta el punto, de que hoy en día, en el caso de deportes de motor como la Fórmula 1, los chasis monocasco de los monoplazas están realizados con este material puesto que su dureza, su capacidad de absorción de impactos, su robustez y su prácticamente mínimo peso, hace que este invento se haya convertido en el mejor aliado de los ingenieros de cada uno de los equipos que conforman la parrilla del mundial puesto que en un campeonato en el que todo se juega en milésimas de segundo, pesar tan solo medio gramo menos que el rival, puede darte una ventaja que te haga ganar o perder un campeonato del mundo. En la actualidad, no solo el chasis de los vehículos es de este material, sino que los pedales e incluso el volante están hechos también de este tipo de fibra.

Quizá os pueda parecer exagerado que medio gramo pueda crear diferencias, pero la reducción de peso no es algo que solo se aplique en el máximo exponente del deporte del motor puesto que sin irnos muy lejos, en Ourense, hace no muchos años, uno de sus ciudadanos más ilustres, el empresario Estanislao Reverter, creó un vehículo para participar en rallyes por España y fuera de nuestras fronteras, formado por la unión de una carrocería de Alpine y un motor de Porsche, al que se conoce como Alpinche. Este vehículo contaba, además de con un motor que le daba una potencia muy elevada, con pequeños agujeros a lo largo y ancho de toda su carrocería e incluso en los pedales, creados por su impulsor, y es que él, también estaba obsesionado con adelgazar su coche cada gramo que fuera posible con el fin único de mejorar su rendimiento dentro de la competición.

Siempre se dijo que la competición era el banco de pruebas para el día a día, y esto es cierto, ya que todos prueban en los circuitos y en los tramos los avances que más tarde sacarán al mercado, como sucede con los carburantes, los materiales empleados o las medidas de seguridad y, en este aspecto, la fibra de carbono tampoco iba a ser menos ya que las versiones deportivas de los coches que podemos encontrar en los concesionarios de nuestras ciudades, emplean ya, en algunas de sus partes, este tipo de fibra, quizá por reducir peso o tal vez por otorgar a la máquina un toque más exclusivo y único, propio de la competición, como ocurre con el nuevo Clio que la firma gala Renault ha sacado al mercado y que, en los difusores traseros, emplea un acabado en carbono que nos evoca al mundo de las carreras.

La fibra de carbono en otros deportes más allá del motor

Más allá del mundo de las cuatro ruedas existe vida y prueba de ello es que las competiciones de motociclismo también hace uso de forma habitual de este material por los mismos motivos que los coches, pero no solo ellos son los únicos que se aprovechan de las cualidades de la fibra de carbono, puesto que en el mundo de las bicicletas también su uso se encuentra bastante generalizado y hoy en día en la práctica totalidad de los eventos deportivos que se disputan, los cuadros de las bicicletas de los participantes son de este material por la ligereza y aerodinámica que le otorga al medio de transporte y que por tanto permite al ciclista tener que realizar un esfuerzo menor para conseguir avanzar más metros. Incluso deportes como el atletismo han apostado por este material en sus divisiones para personas discapacitadas, como ocurre con los deportistas que llevan prótesis transtibiales y que las usan de fibra de carbono para reducir el peso al máximo posible y así conseguir dar lo mejor de sí mismos y lograr las tan ansiadas medallas de los diferentes eventos en los que se den cita.