Innovación y Construcción

Innovación y Construcción
25 enero, 2016

En la construcción no suelen verse demasiada innovación. Mientras que hace un siglo todo parecía mejorar y crecer exponencialmente a pasos agigantados, ahora las empresas industriales de la construcción se ven estancadas por falta de innovación. Las últimas apuestas llegan de la mano de Japón, como no, que está a punto de ofrecer viviendas construidas en pocos días gracias a una máquina gigantesca de impresión en 3D, pero para eso aún queda un rato.

Sin embargo, sí hay una innovación que, aunque más discreta y menos apabullante que la japonesa, va haciendo sus pinitos dentro de este sector. Hablamos de los paneles prefabricados de hormigón con los que se están consiguiendo construir nuevas viviendas en, aproximadamente, tres días de trabajo in situ. Eso sí, el trabajo previo es mucho mayor pero por algo hay que empezar ¿verdad?

Empresas como Eiros, todo un referente en nuestro país, se están especializando en este mercado ofreciendo paneles fabricados a medida, según las características del diseño. Se trata de viviendas que se construyen mediante paneles de hormigón en fábricas especializadas y que luego se montan, como un puzle, en el lugar donde va a ir la edificación. Quizás, el mayor problema de todo esto, radica en los cimientos porque estos sí habrían de crearse antes de la construcción de la vivienda en sí, por eso algunas empresas, como La Casa por el tejado, construye áticos y viviendas sobreelevadas, es decir, sobre edificios ya construidos.

 Este es un proyecto mucho menos ambicioso que el japonés, pero también más realista a corto plazo puesto que ya está en marcha y dispuesto a ir ganando terreno poco a poco. De todos modos, las viviendas impresas tampoco quedan muy lejos de nuestra fecha actual puesto que acaban de construir un edificio de cinco pisos con una impresora 3D y parece que todo ha funcionado a la perfección.

Este proceso ahorra entre un 30 y un 60% los residuos de la construcción, a la vez que puede disminuir los tiempos de producción entre un 50 y un 70%.  No sé hasta qué punto este tipo de construcción será factible porque si pensamos en el coste de adquisición de esa enorme máquina 3D hablaríamos de una inversión enorme que no todas las empresas de construcción podrán afrontar lo que me lleva a pensar lo siguiente: puede que los costes se vean reducidos notablemente pero si la empresa en cuestión tiene que desembolsar una cantidad importante de dinero para comprar la máquina tendrá que encarecer el producto final hasta ver reembolsado ese dinero para luego empezar a obtener beneficios y, por tanto, ¿habría tanto ahorro para el usuario final como se publicita? Yo no estoy tan segura, al menos no al principio.

Deja un comentario